Anexo del conjunto de herramientas GSCG España

Panorama general en España

España cuenta con un marco sólido para la igualdad de género, con estructuras estatales específicas (Ministerio de Igualdad, Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, red de Unidades de Igualdad) que aplican políticas transversales de igualdad en los ámbitos de la educación, el empleo y la ciencia. La Ley Orgánica 3/2007 sobre la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y la LOMLOE (2020), que incorpora los principios de coeducación, equidad e inclusión, reconocen la importancia de garantizar la igualdad de oportunidades en el sistema educativo. Además, en marzo de 2022, el Gobierno aprobó el Tercer Plan Estratégico para la Igualdad Efectiva entre Mujeres y Hombres 2022-2025 (PEIEMH), la principal hoja de ruta de las políticas públicas de igualdad durante ese periodo.

Datos clave sobre el mercado laboral y el género

  • Tasa de empleo (equivalente a tiempo completo, ETC, 2022): 43 % para las mujeres frente al 57 % para los hombres.
  • Tasa de actividad global (2024): mujeres 52,6 % frente a hombres 62,4 %.
  • El empleo de las mujeres es más temporal (≈ 25,6 %) y a tiempo parcial (22,3 %) que el de los hombres (22,9 % y 6,8 %, respectivamente), y también tienen unos ingresos medios anuales más bajos (≈ 21 011 € frente a 26 738 €).
  • El desempleo juvenil (febrero de 2025) afecta más a las mujeres jóvenes: 27,6 % para las mujeres y 23,8 % para los hombres.

Políticas y estrategias relevantes

  • La LOMLOE promueve enfoques transversales e inclusivos, fomentando la igualdad y la personalización del aprendizaje.
  • El PEIEMH 2022-2025 promueve intervenciones en materia de desarrollo profesional, conciliación de la vida laboral y familiar, responsabilidad compartida y formación.
  • En el ámbito universitario y de la investigación, existen iniciativas específicas para promover la igualdad: la Unidad de Igualdad del Ministerio de Ciencia e Innovación, el sello de igualdad del CSIC y la integración de la perspectiva de género en la evaluación, la acreditación, la acreditación del profesorado y la formación.

La orientación profesional en España se imparte en escuelas, universidades y servicios públicos de empleo (SEPE). Aunque existe un marco de coeducación que reconoce la importancia de la igualdad de género, esta perspectiva aún no está plenamente integrada en el sistema: no existe una formación obligatoria para el personal de orientación y muchas de las acciones dependen de proyectos locales o iniciativas específicas promovidas por determinadas instituciones. Existen cursos sobre igualdad en el lugar de trabajo y algunos módulos específicos en la formación profesional y en la universidad, pero su presencia es dispersa y carece de un enfoque sistemático.

Esta situación pone de relieve varios retos. En primer lugar, la falta de formación obligatoria en materia de género para los orientadores limita su capacidad para identificar y contrarrestar los estereotipos en la toma de decisiones profesionales. A esto se suma la persistente segregación ocupacional, que mantiene a las mujeres concentradas en áreas como las humanidades, los cuidados y la salud, mientras que los hombres predominan en los sectores técnicos, STEM y de la construcción. También existen desigualdades regionales, ya que la aplicación de las políticas de coeducación varía considerablemente entre las comunidades autónomas. Por último, el sistema adolece de un seguimiento deficiente: no existen indicadores claros ni mecanismos de evaluación para medir sistemáticamente el grado de integración de la perspectiva de género en la orientación profesional.

  • Camino al empleo (Paracuellos de Jarama, 2025): itinerarios profesionales y formación laboral para mujeres.
  • Efigy Girls (Fundación Naturgy): promoción de las carreras STEAM entre las niñas de 10 a 16 años.
  • Activa Nord (Alicante): orientación y formación con prioridad para mujeres y colectivos vulnerables.
  • Adalab: escuela tecnológica que forma a mujeres en programación y datos, con altas tasas de inserción laboral.
  • Programa Calί (Fundación Secretariado Gitano): empoderamiento e inserción laboral de mujeres gitanas.
  • Redes de mentoría y visibilidad: Mujeres e Ingeniería, STEM Talent Girl, AEMENER (energía) y la Red DIE de empresas comprometidas con la igualdad.

Las entrevistas realizadas como parte del proyecto (WP2) revelan una percepción compartida: la orientación profesional en España aún no incorpora de forma sistemática una perspectiva de género. Los orientadores escolares señalan que disponen de materiales generales sobre la coeducación, pero no de guías prácticas adaptadas a la orientación profesional. Los formadores profesionales destacan que la segregación de género en la matriculación sigue siendo muy visible (los chicos en mecánica y tecnología, las chicas en salud y servicios sociales). Los profesionales de recursos humanos coinciden en que los estereotipos influyen en la selección de candidatos y en la autopercepción de las habilidades: «Muchas mujeres jóvenes no solicitan puestos técnicos aunque cumplan los requisitos porque no se ven a sí mismas en ese papel».

  • Mujeres e Ingeniería (Real Academia de Ingeniería): un programa de mentoría bien establecido que da visibilidad a las mujeres que son modelos a seguir en las carreras STEM. Las estudiantes de secundaria y universitarias reciben el apoyo de mujeres ingenieras profesionales, lo que mejora su motivación y sus expectativas. Las evaluaciones internas indican un aumento en el número de participantes que eligen estudios técnicos.
  • Adalab: una escuela de programación social que forma a mujeres en desarrollo web y análisis de datos. Ofrece formación intensiva, orientación profesional y apoyo para encontrar empleo. Con unas tasas de inserción cercanas al 90 %, se ha convertido en un referente de la orientación sensible al género en el ámbito digital.

España cuenta con un sólido marco legal para la igualdad y la coeducación, así como con múltiples programas e iniciativas para reducir la segregación ocupacional y promover las carreras STEM entre las mujeres y las profesiones asistenciales entre los hombres. Sin embargo, la perspectiva de género en la orientación profesional no está sistematizada: falta formación obligatoria para los orientadores, persisten los estereotipos en la toma de decisiones y el seguimiento de los resultados es limitado y desigual entre las comunidades autónomas.

Recomendaciones para integrar el Toolkit

  • Formación básica obligatoria en orientación con perspectiva de género para los profesionales de la educación, la formación profesional y los servicios de empleo.
  • Auditorías sencillas de los materiales de orientación en los centros educativos y las oficinas de empleo para detectar y corregir sesgos.
  • Base de datos nacional de modelos de referencia (mujeres en STEM, hombres en cuidados) accesible para orientadores y estudiantes.
  • Actividades de intercambio de roles (chicas en talleres técnicos, chicos en cuidados) como estrategia práctica de sensibilización.
  • Indicadores comunes a nivel estatal (por ejemplo, porcentaje de estudiantes que consideran opciones no tradicionales, tasas de matriculación en estudios segregados por género) para supervisar los progresos.